Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 709

"Para que las mujeres tengan vida"


“Acá las mujeres están muy estropeadas, muy maltratadas, sufren condiciones pésimas. Además viven arrinconadas, sin capacidad de decisión, por eso lo más urgente era crear un espacio de encuentro, un pequeño ámbito de libertad donde pudieran reunirse, conocerse, hablar de sus derechos y mejorar la autoestima”, explica Margoth Segovia, directora boliviana del Movimiento de Mujeres Indígenas del Mundo. 

El éxito de Momim debe mucho al empeño de Segovia, quien corre de un lado para otro a todas horas, impulsando proyectos, celebrando reuniones, organizando partidos de fútbol, atendiendo a docenas de casos particulares, luchando contra el estrés y la hipertensión que a menudo la golpean: “En 2003 empezamos a organizar reuniones de mujeres todos los miércoles, para dar charlas y talleres sobre salud, educación, derecho… Una semana acudían tres mujeres. A la siguiente, ninguna. Pero yo insistía, insistía. Hoy tenemos 280 socias y vienen por docenas a todos los actos”.

Momim pretende que las mujeres del Chaco posean los recursos necesarios para desarrollar una vida propia: organizan cursos de capacitación profesional (hostelería, informática, peluquería, textiles…), les ayudan a montar microempresas (por ejemplo, con carritos ambulantes para la venta callejera de comida), les ofrecen el asesoramiento de una abogada para sus negocios y sus conflictos familiares, y abren espacios de ocio como el fútbol.

También es un altavoz: “A las mujeres no se nos escucha en la vida pública”, dice Segovia. “En el periodismo boliviano, por ejemplo, no existimos. Por eso emitimos ‘Mujeres sin fronteras’, un programa de radio semanal [se puede escuchar en www.radiodelchaco.com, los lunes a las 22 h, hora española]. Nos ocupamos de asuntos como los malos tratos, de los que nunca se hablaba de puertas afuera, difundimos los derechos y las leyes, porque muchas mujeres las desconocen…  Al principio me daba apuro entrevistar a hombres, pero ellos mismos empezaron a llamar a la radio para apoyarnos, para reconocer que fallan en algunas cuestiones, para decir que deben cambiar las mentalidades. Me alegra tanto que participemos todos, hombres y mujeres… Por fin hablamos abiertamente de nuestros problemas”.