
Director: Grégory Magne
Guion: Grégory Magne y Haroun
Francia, 2025
Para amantes del cine francés.
Astrid es una joven decidida. No se le pone nada por delante y quiere hacer realidad el deseo de su padre, ya fallecido: juntar cuatro Stradivarius de gran valor para que interpreten una partitura especialmente exigente. Consigue los violines y contrata a los intérpretes, pero pronto descubre que el verdadero obstáculo no es musical, sino humano: los egos chocan y no consiguen interpretar la partitura. Con solo cuatro jornadas por delante para el estreno, la tensión aumenta en cada ensayo.
La propuesta, de tono clásico y muy francesa en su factura, funciona sobre todo en el capítulo interpretativo: Valérie Donzelli y un magnífico Frédéric Pierrot sostienen con solvencia los conflictos entre los personajes, que son el auténtico nervio de la historia. Falta, sin embargo, más originalidad en el desarrollo, que resulta algo previsible. Con todo, es una película amable, bien filmada y muy agradable de ver, entre otras cosas por su cuidado tratamiento musical.




