
Jean-Michel es un profesor universitario casi jubilado. Un hombre pacífico y culto que vive en una residencia en Canadá cuando estalla una enrevesada disputa política de trasfondo woke.
A sus 83 años, el veterano cineasta canadiense Denys Arcand escribe una especie de epílogo a su filmografía. Como ya hizo en algunas de sus principales películas (Las invasiones bárbaras, La edad de la ignorancia), Arcanddisecciona con lucidez y contundencia la frivolidad de una clase media que presume de superioridad moral cuando, en realidad, carece de fundamentos. Esta falta de cimientos se hace especialmente patente cuando llega la enfermedad, la vejez o la muerte.
En Testament esta reflexión, sin embargo, es más propositiva. No se trata solo de denunciar sino de mostrar la puerta de salida a la banalidad. Una puerta que tiene mucho que ver con la importancia de la familia, el valor del sacrificio y del sentido común y la percepción de que somos algo más que seres abocados a la desaparición.
Ana Sánchez de la Nieta




