
Dirección: Joachim Trier
Guion: Eskil Vogt, Joachim Trier
Noruega, 2025
Para los amantes del drama que interpela.
El noruego Joachim Trier confirma en Valor sentimental que es uno de los cineastas europeos más lúcidos a la hora de explorar los recovecos de la familia contemporánea. La película gira en torno a Gustav, un prestigioso director de cine y padre ausente, que intenta reescribir su historia ofreciendo a su primogénita, actriz de teatro, el papel principal de su nueva película. A su alrededor, una segunda hija que trabaja de maestra y una joven intérprete estadounidense completan un sugerente juego de espejos entre vida y creación.
Trier articula el relato con una estructura exigente, rompiendo un tiempo y un espacio que dialogan constantemente: la casa familiar, el escenario teatral y el plató se convierten en lugares de memoria y conflicto. Sin dispersarse, el libreto sostiene con precisión este entramado, apoyado en interpretaciones de gran hondura, especialmente las de Renate Reinsve en el papel de hija mayor y la de Stellan Skarsgård como padre.
Si en La peor persona del mundo —su película anterior— Trier se detenía en la herida, aquí se atreve a insinuar un camino de regreso. La película reflexiona con inteligencia sobre el peso de las decisiones y el poder del arte —limitado pero real— para recomponer los vínculos.




