
Galaxia Gutenberg, 2017. 272 páginas. 20,50 euros
El libro está compuesto por las entrevistas de Zgustova a nueve mujeres que sobrevivieron al Gulag, en las que cada una aporta una nota distintiva. Zayara Vesiólaya fue detenida en una fiesta: «Me fui de casa vestida como para un baile». Susanna Pechuro fue condenada a veinticinco años por participar en una organización clandestina de estudiantes. Ela Markman trabajó en las minas de Vorkutá. Natalia Gorbanévskaya, poeta y traductora, fue recluida en uno de los psiquiátricos donde ingresaban a los disidentes políticos. Y así el resto.
Zgustova destaca la importancia que estas mujeres dieron en el Gulag a la amistad y a la cultura, de manera especial a la literatura. Como le cuenta Zayara: «Puesto que los libros estaban prohibidos, por las noches recitábamos de memoria esos poemas que habíamos compuesto algunas de nosotras; preferíamos dormir menos y humanizarnos, elevarnos con la poesía».
Adolfo Torrecilla




