
Graham Greene
Libros del Asteroide, 2026
272 páginas
20,95 euros
Se cuenta que, a mediados de los cincuenta, cuando la escritora Muriel Spark vivía en la miseria más absoluta, Graham Greene, católico como ella y firme defensor de su talento, empezó a pasarle todos los meses veinte libras y una botella de vino tinto, con la condición de que ni se lo agradeciera ni rezara por él. Los dos grandes autores británicos viven un momento dulce en España: mientras Blackie Books recupera la obra de Spark a los veinte años de su muerte, Libros del Asteroide añade un nuevo volumen a su Biblioteca Graham Greene: El americano tranquilo.
Su protagonista, Thomas Fowler, es un periodista tan british y tan sardónico como su creador, metido hasta las trancas en una trama de asesinatos, inspectores, dos gallitos peleando por una mujer y, de fondo, una lluvia de napalm. La acción sucede en la primera guerra de Indochina.
El eje del texto es una víctima colateral del conflicto en Vietnam: Alden Pyle, un americano tranquilo, discreto, que había aterrizado en Saigón con un puñado de ideas y poca experiencia para cooperar en la Misión de Ayuda Económica (en teoría). Pyle se hace amigo del descreído corresponsal y acaba quitándole, un poco sin querer, a su querida Phuong. Fowler, el descorazonado narrador, acompaña al lector a las últimas cavernas del alma del muerto y a los oscuros motivos de su asesinato.
Menos profundo que El poder y la gloria, El americano tranquilo no es, sin embargo, un texto superficial. Publicado originalmente en 1955, es un libro político, muy duro con Estados Unidos y, sin pretender ser una novela de ideas, su andamiaje antropológico se sostiene. Graham Greene es uno de los responsables principales de que hoy podamos tomarnos en serio la literatura de detectives y es de bien nacidos agradecérselo. Merece la pena esta pequeña colección magenta: El final del affaire, Brighton Rock, El revés de la trama y, ahora, El americano tranquilo.




