
Wallace Stegner
Asteroide, 2015
392 páginas
21,95 euros
Larry Morgan, narrador de Stegner, intenta reflexionar sobre el amor durante y después de la vida, desafiando el silogismo del novelista Henry Brook Adams «El caos es la ley de la naturaleza; el orden es el sueño del hombre». ¿Cómo satisfacer semejante reto? Adentra al lector en una relación de entre cuatro establecida a lo largo de los más de cuarenta años que su memoria alcanza a recordar. Le presenta un panorama en el que el hombre puede combatir el caos gracias al amor, y en el que pese a las diferencias de carácter la amistad puede colmar los anhelos de felicidad que posee.
Tras un viaje en automóvil, Larry y su esposa Sally llegan a Battle Pond, en Vermont, el paradero que forjó la amistad con sus amigos Sid y Charity, y que tuvo su inicio en Madison, donde los Morgan, extranjeros de la ciudad, pronto se sintieron como en casa. Esta vez no acuden a Vermont para que sus noches de fresca brisa discurran junto a ellos como era entonces, sino que desean acompañar a Charity, que desde la cama, entre la vida y la muerte a causa de un cáncer, procura dejar todos los cabos atados planificando también su final. Las imborrables escenas que viviremos por medio de Larry dibujan las historias de dos profesores universitarios y sus familias dejando entrever cuán dependiente es el ser humano de los demás, y cómo sobrevive al dolor, a la enfermedad y a los desolados retos gracias al refugio de la amistad. «Estábamos muy contentos de habernos conocido y de que los trillones de posibilidades del universo nos hubieran reunido en la misma ciudad, en la misma universidad y en un mismo tiempo».
Un relato de la razón y de la emoción, que alberga profunda poesía norteamericana y una prosa exquisita. Con ella, Stegner, bajo su alter ego Larry Morgan, consigue despertar en el lector ese deseo intrínseco de compartir horizontes más allá del pasado, más allá del presente, en compañía de quienes más nos aman, cuando transcurren días deliciosos y también cuando se aproxima el tramo frágil del sendero.

