
Javier Angulo Fernández
Eunsa, 2026
148 páginas, 15,90 euros
Hay mitos en torno a la salud que oscilan entre creencia infundada o respuesta pseudocientífica. Hábitos de consumo que no cuestionamos, productos ineludibles en nuestra cesta, «gustos» que nos damos con mayor frecuencia. Corremos el riesgo de que nos domestique una cultura que enaltece la apariencia, la inmediatez y el exceso de dopamina.
Bajo esta lógica, mejorar nuestra salud parece un objetivo tecnológico de las empresas farmacéuticas antes que una apuesta personal por más movimiento, fortaleza mental y mejor alimentación. La propuesta de Javier Angulo es clara: hay que volver a confiar en la sabiduría biológica. Los milagros (tecnológicos, entiéndase) no existen y los consejos relacionados con el peso, sobre todo, son homogéneos y no tienen en cuenta las particularidades de cada uno.
No todos compartimos el mismo metabolismo ni tenemos los mismos objetivos. El autor ofrece herramientas, recetas y consejos detallados para entender mejor el cuerpo y así aprender a nutrirlo. Responde preguntas frecuentes sobre la alimentación, el índice de masa corporal y las dietas que circulan en internet.
El «modo lobo» que propone el autor es instinto, adaptación y libertad, y puede alcanzarse a través del sentido común. Sus explicaciones aspiran a la sencillez sin perder de vista el rigor técnico, y presentan un enfoque exigente crítico con hábitos que el lector reconocerá de inmediato. El libro invita a un cambio real; no solo para el espejo o la lente de una cámara, sino para una vida con energía. Porque vivir sin ella es un no vivir.



