
Jung Chang
Lumen, 2026
368 páginass, 21,75 euros
Tuve la suerte de leer Cisnes salvajes (Circe) al poco de publicarse en España en 1993. Reconozco que su lectura me dejó totalmente noqueado y el libro supuso un cambio, por mi ignorancia, en mi percepción de la historia reciente de China. Cisnes salvajes despertó, además, mi interés por leer más cosas sobre China. Descubrí a Mo Yan, premio Nobel de Literatura; las memorias de Harry Wu, Vientos amargos; las entretenidas novelas policiacas de Qiu Xiaolong. Luego vinieron los imprescindibles estudios del historiador holandés Frank Dikötter, publicados en Acantilado, y el gratificante descubrimiento de un autor que ya está entre mis preferidos, Simon Leys. A la vez, Jung Chang publicó su exhaustiva y monumental biografía Mao, la historia desconocida (Taurus), además de otros libros sobre las hermanas Soong y la emperatriz Cixí. Esta fiebre libresca comenzó con Cisnes salvajes.
Y ahora se ha publicado su continuación, Vuelan los cisnes salvajes, que comienza cuando la autora, tras la muerte de Mao en 1976, consigue en 1978 trasladarse a Londres. Después ejerció de profesora en la Universidad de York y en el SOAS, la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres. Con la ayuda de su marido, el historiador inglés Jon Halliday, empieza a escribir Cisnes salvajes, que publica en 1991. Su continuación cuenta el proceso de redacción del libro, su exitosa recepción en todo el mundo y el inicio de sus problemas con el Partido Comunista, que prohibió su difusión en China.
El libro permite conocer las fases y fricciones por las que va atravesando su relación con las autoridades chinas y los problemas que le surgen para viajar a su país natal. Y, como telón de fondo, la trágica historia reciente de China, que marcó profundamente la vida de sus padres y la suya propia. Estas memorias facilitan conocer mejor un país que sigue controlado por el inabarcable poder del Partido Comunista chino.




