Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 709

Campos de poesía

Texto Leire Escalada [Com 10] Fotografía Bleda y Rosa

Los paisajes de María Bleda (Castellón, 1969) y José María Rosa (Albacete, 1970), distinguidos con el Premio Nacional de Fotografía 2008, se cruzaron con las miradas de Julio Martínez Mesanza y Elena Medel. Las voces de estos poetas, que compartieron algunos versos inspirados en la exposición «Geografía del tiempo»,  resonaron en una muestra y un recital conjunto en el corazón del Museo Universidad de Navarra.


Todo es silencio en los paisajes de María Bleda y José María Rosa. Una colina dormida, un campo de cereal en calma, una portería olvidada. No hay personas. Solo, en ocasiones, huellas de su presencia, como un viejo colchón arrumbado en una cuneta. Sin embargo, habita en estos lugares una voz latente, un relato escondido que habla de otro tiempo. La epidermis de la Historia. Unos cuentan una historia comunitaria, esa que pasó, con mayor o menor fidelidad, a los libros de grandes gestas. Otros, una historia personal, la que incendian los recuerdos. La de la memoria. 

Con la exposición «Geografía del tiempo» Bleda y Rosa invitan a observar desde otro ángulo los escenarios que llevan retratando los últimos veinticinco años: campos de batalla, ahora vacíos y silentes, desprovistos de esa contienda que los hizo memorables; campos de fútbol donde ya no hay niños marcando goles, o espacios enclavados en el trasiego cotidiano de una ciudad contemporánea.

Su mirada, como la poesía, marca el acento en la síntesis, en el hueco, en aquello que se dice sin mencionarlo. Julio Martínez Mesanza y Elena Medel escucharon la llamada susurrante de los paisajes de Bleda y Rosa y los pusieron a dialogar con versos propios y de otros autores. A lo largo de estas páginas se reproduce una parte de esa conversación interdisciplinar de la que fueron testigos las salas del Museo en las postrimerías del curso pasado.

Julio Martínez Mesanza se acercó a los «Campos de batalla», una de las seis series de la muestra, que recorre territorios de combates —Las Navas de Tolosa, Covadonga, Waterloo, el golfo de Lepanto o Austerlitz, entre otros—. Y lo hizo de la mano de voces de la guerra como la del griego Tirteo (s. vii a. C.), con un poema clásico sobre la falange en Esparta; el inglés Wilfred Owen (1893-1918) y su experiencia en el frente; o el realismo bélico del español Francisco de Aldana (1537-1578), de cuya figura trata precisamente Alcazarquivir, de Martínez Mesanza. También leyó otros versos propios e incluso compartió un poema inédito que estaba ultimando. 

Por su lado, Elena Medel eligió obras de poetas españolas del siglo xx, como Ángela Figuera Aymerich (1902-1984), Julia Uceda (1925-), María Beneyto (1925-2011), Carmen Conde (1907-1996) y Rosa Chacel (1898-1994), además de algunos propios, para referirse a la memoria vivida y a la construcción de una genealogía personal, así como del propio proceso creativo.

La investigación en torno al espacio físico en su relación con el paso del tiempo ha constituido el eje central de la carrera de Bleda y Rosa. «Campos de fútbol» marcó el inicio de su viaje artístico en 1992, y en estas fotografías,  como apunta Alberto Martín en el catálogo de la exposición Bleda y Rosa (2009), ya está presente el principal elemento que las caracteriza: «La conceptualización del paisaje como un hecho de memoria. Una consideración que inevitablemente convoca un territorio tanto psíquico como material».