Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 709

Analizar la situación

El policía: Eduardo Sainz de Murieta


El comisario Eduardo Sainz de Murieta es el responsable del Área de Investigación Criminal y de las unidades de Policía Científica y Policía Judicial de la Policía Foral de Navarra. A lo largo de su dilatada carrera ha investigado todo tipo de homicidios, accidentes laborales, de tráfico…, acontecimientos que le dejan sin habla. Pero reconoce que lo que más le trastoca es el suicidio: «Encontrar la razón a un accidente puede resultar posible, difícil pero posible. Sin embargo, que alguien opte por quitarse la vida de manera unilateral no tiene explicación. El suicidio no significa la salida a ningún problema», dice.

Él y sus compañeros investigan unos cincuenta suicidios al año en Navarra. Esa tarea implica compartir muchas horas en el lugar de los hechos: «De manera habitual te topas con un suceso inesperado para la familia, se genera una crisis tremenda que habitualmente tenemos que afrontar los policías. En muchas ocasiones solicitamos el apoyo de psicólogos. Pasarán los años y en la vida de esas personas seguirá presente ese primer instante de encuentro con el policía».

En esos momentos tratan de comunicar lo ocurrido «de la forma menos lesiva posible». Intentan ser cercanos, abrazan si hace falta, dejan que las personas manifiesten sus sentimientos. Desde este año cuentan con un protocolo de actuación para estos casos.

A veces llegan cuando el suicidio no se ha consumado. ¿Cómo se procede entonces? «Hay que analizar bien la coyuntura. Debes procurar que no se te escape el instante de las manos: demostrar tranquilidad, no hacer un movimiento brusco, tratar de entablar un diálogo para ir ganando su confianza, llamarle por su nombre y relativizar la circunstancia. Dejar que exteriorice su situación y escuchar mucho». 

Evoca un caso concreto: «Se recibió un aviso y los agentes se dirigieron rápidamente a la vivienda. Tenían el número de su teléfono móvil y llamaron varias veces para comprobar si escuchaban el sonido. Se les ocurrió bajar al garaje por si estaba en el trastero y efectivamente oyeron  el tono. Tiraron la puerta abajo y encontraron a la persona colgada, pero aún viva. Consiguieron salvarle».

Episodios como el descrito dan sentido a su trabajo: «Son momentos muy intensos con los familiares y con la persona, si logras salvarla. La gente te lo agradece toda la vida. Son instantes únicos y solo ocurren en esta profesión. Cuando echas la vista atrás son los que recuerdas con más fuerza».