Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 709

Baco enfermo (1593)


Las primeras pinturas conocidas de Caravaggio son predominantemente de tema pagano y reflejan aún su formación manierista, con cierta tendencia a las contorsiones. En Baco enfermo se aprecia ya el gusto del autor por el realismo, patente en la vegetación y las frutas que sostiene el personaje, que despertó la admiración de sus contemporáneos. El dios sonriente es un autorretrato del propio pintor, pálido y amarillento tras una convalecencia (debida a la malaria o a las lesiones producidas por la coz de un caballo). El artista, al contrario que sus colegas del Renacimiento, se ríe del personaje que pinta, burlón y ciertamente poco divino.