Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 709

¿Qué leer de C. S. Lewis?


Una obra tan vasta y variada como la del escritor norirlandés despierta de inmediato en el lector curioso una pregunta: «¿Por dónde empiezo?». David Mills propone siete libros; pero siete son muchos para iniciarse. Prefiero ceñirme a solo tres, dejando los futuros encuentros en manos del subyugador encanto de C. S. Lewis. Como cuando uno presenta a dos amigos: tras las breves formalidades de rigor, ya sabrán ellos llevar su relación a buen puerto.

El primero: Mientras no tengamos rostro. Fue la novela favorita de C. S. Lewis, aquella de la que más orgulloso estaba. Además de las apasionantes claves biográficas que vela y del trasfondo moral que despliega, la novela hace, como quien no quiere la cosa, un hondo estudio de las religiones sacrificiales.

Luego, ay, La abolición del hombre, que avisa de los peligros que nos acechan en la modernidad. Sigue siendo profético, aunque muchas de sus previsiones ya se cumplieron. Hecho inquietante, porque refuerza la autoridad de una visión pesimista de lo que nos aguarda.

Sin miedo a la obviedad, siempre hay que recomendar Cartas del diablo a su sobrino. Pocos libros nos ayudan más a entendernos: es un espejo psicológico muy limpio. Según Lewis, lo escribió para reírse del diablo y sus añagazas, y lo hace, pero el lector se ríe sobre todo de sí y de cómo cae o caía y ya no caerá en esas añagazas.

Dejemos los demás libros a la libre disposición del lector y a un trato cada vez más asiduo: «¡Entrad sin miedo y subid más!».