Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 711

La tripulación


Coronel Paul Tibbets Comandante de la misión y piloto
Hijo de un mayorista textil, Tibbets comenzó a volar a los veintidós años. Participó en los bombardeos contra Alemania y, con treinta años, dirigió la misión de Hiroshima. Director de las fuerzas aéreas aliadas en Europa desde 1955, se retiró en 1966 con el rango de general de brigada. «Por las noches duermo bien. La bomba salvó la vida de cientos de miles de americanos y japoneses», declaró. Falleció en 2007.

Capitán Bob Lewis Copiloto
Nacido en 1917, se le consideraba el mejor piloto de aviones B-29. En su bitácora, Lewis escribió: «La cabina se iluminó con una extraña luz púrpura. Era como asomarse al infierno». Tras un breve periodo como piloto comercial, dirigió una fábrica de caramelos hasta su muerte en 1983. Su archivo personal con cientos de documentos y fotografías se vendió en abril de 2015 por 400 000 dólares.

Mayor Tom Ferebee Bombardero
Tercero de once hermanos de una familia de granjeros, Ferebee tenía veintiséis años cuando disparó la bomba. Antes de la guerra, estuvo a punto de fichar por los Boston Red Sox. Se alistó en 1940 y participó en 64 bombardeos en Europa y Norte de África. Más tarde, perteneció al Mando Aéreo Estratégico, unidad operativa responsable del arsenal nuclear, y sirvió en Vietnam. En 1970 declaró: «Las bombas acabaron con una guerra que hubiera provocado otros tres millones de muertos». Murió en 2000.

Capitán Ted van Kirk Navegante
Veinticuatro años y 58 misiones de guerra, la mayoría con Tibbets y Ferebee. En 1946 se doctoró en Ingeniería. Trabajó el resto de su vida en la química DuPont y falleció el último, en 2014. «Una nación en guerra debe tener el valor de ganarla», afirmó.

Soldado Richard Nelson Operador de radio
Nelson tenía dieciocho años en 1945. Él informó al presidente Truman del desenlace de la misión: «Excelente resultado». Tras la guerra, se graduó en Administración de Empresas. «Cualquiera siente lástima por las personas a las que asesina... pero, aunque hubiera conocido las consecuencias, lo habría hecho». Falleció en 2003.

ESPECIALISTAS TÉCNICOS

Capitán William Parsons Artillero
Con cuarenta y cuatro años, este ingeniero militar fue el tripulante de más edad. Mano derecha de Oppenheimer en el Proyecto Manhattan, Parsons había participado en los primeros ensayos nucleares del Ejército. Falleció en 1953 de un ataque al corazón.

Teniente Jacob Beser Contramedidas electrónicas
Estudiante de Ingeniería en Johns Hopkins University, participó en los ataques de Hiroshima y Nagasaki. Trabajó en proyectos de defensa de la empresa Westinghouse. En 1980, se reunió con el presidente de la Sociedad de Supervivientes de Hiroshima. «La guerra es inmoral por definición. Así que da igual morir en un bombardeo atómico que en uno no atómico». Falleció  de cáncer en 1992. 

Teniente Morris Jeppson Segundo artillero
Jeppson, que tenía veintitrés años, activó la bomba. Se trató de su primer y último vuelo de combate. A partir de 1946 estudió Ingeniería de Telecomunicaciones en la Universidad de Yale. Trabajó en proyectos de armamento termonuclear. «Si no hubiera habido un Pearl Harbor, no habría habido un Hiroshima. No me alegro de aquella misión, pero tampoco me arrepiento». Murió en 2010.