
Luna Miguel
Lumen, 2025
225 páginas, 17,95 €
Hay nombres que imponen. Generan respeto, miedo, asco, vergüenza. O todo mezclado. Lolita, la novela de Vladimir Nabokov, es uno de ellos.
Setenta años después, Luna Miguel relee el texto del narrador ruso. Lo hace con Incensurable, un libro que —a la manera de Virginia Woolf en Una habitación propia— hibrida ensayo y ficción, pensamiento y distopía. Ella lo llama «ensayismo mágico». «No puedo definir Lolita en tres o cuatro líneas porque hacerlo supondría caer en el terror de enjaularla», acota al inicio. Y luego (auténtica declaración de intenciones) cita palabras de Pizarnik: «No quiero ir nada más que hasta el fondo».
Incensurable finge ser una conferencia. Ponente: la filósofa Lectrice Santos, su alter ego. El título: El placer y la censura. Cómo recuperar Lolita. El tiempo: Madrid, 2029. El contexto: la novela de Nabokov ha sido borrada de la faz de la tierra, inhallable en bibliotecas y campus universitarios. En la charla, Lectrice examina Lolita coma por coma. «Cuando hablamos de un libro censurado, pareciera que, con solo mirarlo, sus páginas irradiaran un terrible veneno», advierte. Romper esa veladura es uno de sus objetivos. Pero también narrar su odisea para conseguir una copia del libro. Desde que lo leyó de niña (en Almería), Lectrice lo persigue de adulta (en Madrid) para terminar encontrándolo (¡al fin!) en el Centro Internacional de Poesía de Marsella, el puerto donde murió Arthur Rimbaud y donde Joseph Conrad se hizo marinero. «Hay libros que se releen con el estómago, con una animalidad intensa», proclama Letrice. Ese espíritu la lleva a Montreux, la ciudad suiza donde Nabokov falleció en 1977, ya célebre.
¿Por qué obliterar Lolita? ¿Qué muestra que no queremos ver? Debatir la naturaleza de la censura y la cancelación ocupa muchas de sus páginas. Cancelar, para Letrice, es la «prima tonta» de censurar. Y esta no es más que «la máscara de una época reaccionaria». O aún peor. Un apagón del pensamiento. Un abandono brutal del entender, del contextualizar, del escuchar. Del releer.
¿Cancelar la cancelación, entonces? Releer junto a Luna Miguel desata esas honduras.



