Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 713

"Echaba en falta desde los años de la facultad tener este tipo de comunicación intelectual"


A sus 84 años, es el más veterano de todos los alumnos del Programa Senior. Pero no se le nota. El doctor Agustín Imízcoz, un traumatólogo muy conocido en Pamplona, confiesa que se enteró de la existencia del Programa Senior por la publicidad: “Creo que lo leí en la prensa. En principio pensaba que eran sólo monográficos. Y pensé en hacer un curso de Historia, ya que siempre me había gustado”. Aunque Imízcoz se planteó incluso ser historiador en su juventud, el Programa Senior le ha ayudado a descubrir otros temas que le gustan y de los que disfruta aprendiendo. “Me apunté a este curso sin saber que era tan variado, pero así es mucho más interesante, porque toca todo tipo de temas con profesores muy autorizados”, cuenta.
Imízcoz es un hombre de una gran agilidad mental, activo intelectualmente, que disfruta conversando, formándose, o leyendo. Basta echar un vistazo a su librería, poblada de novelas, libros históricos y ensayos de medicina, para darse cuenta. “Me gusta mantenerme activo y al tanto de las novedades de mi campo de conocimiento, y también de otras especialidades”, explica. Se declara amante de la literatura, en especial de la histórica, y de las biografías de grandes personajes. Si bien recomienda La caja de cerillas, del profesor Pedro Lozano Bartolozzi, no se corta un pelo al cargar contra el último libro del muy laureado Amos Oz: “Es lo más horroroso que he leído en muchos años”, asevera con desparpajo. Como a un jovenzuelo sorprendido por su contundencia, se le escapa una sonrisa juguetona cuando hace comentarios tan tajantes.
No oculta que agradece el hecho de no ser evaluado en las clases del Programa Senior: “El ambiente es muy bueno y relajado. No miramos al profesor como un evaluador sino como alguien que nos va a enseñar, a compartir su conocimiento con nosotros”.
En cualquier caso, se muestra encantado de volver a la universidad después de tantos años: “Supone una experiencia estupenda, enriquecedora. Echaba en falta desde los años de la facultad tener este tipo de comunicación intelectual”.
Imízcoz reparte su tiempo libre entre los cuidados a su mujer, que lleva un tiempo enferma, el Programa Senior y la organización provida Andevi, con la que colabora acompañando a enfermos.
Es uno de los licenciados de la última edición, pero no descarta apuntarse los próximos cursos.“Recomendaría el programa a cualquier persona mayor activa y con ganas de formarse. Las clases están muy bien orientadas y hay una gran variedad de temas que son todos muy de actualidad. Además se sientan bases de todo tipo, sobre todo de moral pública, algo fundamental para nuestra sociedad”.