Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 718

La victoria del sentido

Texto: Ana Eva Fraile [Com 99]. Fotografía:  Susana Girón

Los cuerpos se arrugan, pierden facultades, y la mirada contemporánea prefiere rehuir esos signos de la vejez. Sin embargo, la fotoperiodista Susana Girón ha documentado en el proyecto Unlimited Youth la tenacidad y la alegría con la que los deportistas sénior se entregan al salto con pértiga, el lanzamiento de peso o los cien metros lisos. El resultado no es solo un gozoso retrato del envejecimiento activo, saludable y lleno de significado, sino también un canto sin complejos a la vida como venga, hasta el final.


Recogimiento. Teresa Liras se concentra en el peso que está a punto de lanzar con todas sus fuerzas, como si arrojara lejos cualquier tipo de limitación.

 

Durante unos segundos, todo el mundo de Teresa cabe en la bola maciza de metal que sujeta entre las manos. En ese instante no escucha lo que los médicos le aconsejaron al salir del quirófano: tras haberle extirpado los ganglios linfáticos del brazo derecho debía descansar. Con los ojos cerrados, visualiza su próximo lanzamiento. Sueña con alcanzar la marca mínima que la clasifique para el campeonato europeo. Tampoco escucha al dolor y decide impulsar el peso con el brazo izquierdo. En el tercer intento rebasa la distancia exigida: el 5 de marzo de 2016 el marcador del recién estrenado centro deportivo de Gallur, en Madrid, anuncia 6,05 metros y una nueva medalla de oro.

Teresa Liras sabía de remontadas. Fue la primera deportista máster a la que Susana Girón conoció cuando, en 2015, emprendió su último proyecto fotográfico. Llevaba la camiseta azul de su club, el Lynze Parla, y caminaba hacia el círculo de lanzamiento. Susana comenzó a documentar cómo se entrenaba en las pistas de la Escuela de Atletismo de Majadahonda. Teresa tenía entonces 66 años y sus ganas de vivir y su pasión por el deporte la habían ayudado a dejar atrás un cáncer de mama

Al igual que ella, miles de atletas veteranos participan cada año en competiciones oficiales en todo el mundo. De hecho, son uno de los eventos que congregan a un mayor número de deportistas. Entre 2015 y 2018, Susana Girón siguió su periplo por una decena de campeonatos nacionales e internacionales. Desde la malagueña ciudad de Antequera a Daegu, en Corea del Sur, su cámara fue testigo de cómo el compromiso, la voluntad, el esfuerzo, la capacidad de superación, el entusiasmo y la determinación de estos campeones no tienen fecha de caducidad

La serie de fotografías que Susana Girón reúne bajo el título Unlimited Youth ofrece una mirada inusual sobre la vejez. En una sociedad que encumbra los selfis eternamente jóvenes y relega a las personas mayores al banquillo, sus imágenes son un revulsivo inconformista: muestran sin filtros cuerpos despiertos cincelados por el paso del tiempo y hablan de la importancia de ilusionarse con nuevas metas a cualquier edad. Este relato visual nace en las pistas, pero trasciende la gesta deportiva. «Ante todo —explica Girón—, pretende ser algo inspirador, que nos invite a reflexionar sobre los modos de envejecer».

Cada instantánea se convierte así en un manifiesto para vivir sin miedo. Y juntas se entrelazan en una ráfaga de disparos con los que la autora interpela a la conciencia del espectador. En este proyecto, Susana Girón fotografía, hace entrevistas y graba vídeos con un objetivo: dinamitar los prejuicios y las barreras que estigmatizan a la tercera edad. En un artículo para The Objective, el filósofo Gregorio Luri argumentaba que viejos ha habido siempre, pero viejos inútiles solo los hay ahora. «Pocas personas —escribió— comprenden hoy las palabras con que Platón los describe: “imágenes vivas de los dioses”».

Girón hace visible su experiencia y les da voz. «No somos personas para desechar», dicen. «Somos capaces de esto y más», reivindican. A las nuevas generaciones les aconsejan que nunca dejen de aprender cosas nuevas, porque deberán continuar haciéndolo cuando se hagan mayores. Muchos de estos atletas, por ejemplo, han encontrado a partir de los sesenta en el deporte un nuevo sentido. También la alegría, la plenitud, la felicidad, las ganas de hacer amigos, de viajar y de cuidarse de forma saludable, según ellos mismos confiesan.

La propuesta de Susana Girón resultó ganadora de la segunda edición del Premio DKV Fotografía con Causa en 2022. La seleccionaron entre 148 candidaturas porque plantea un acercamiento singular —que aúna valores, salud y deporte— «a un periodo fundamental de nuestras vidas que cada vez será más tenido en cuenta». Pero este no es el primer reconocimiento que recibe. 

En 2016, presentó el retrato —que ella considera «mágico»— de Teresa durante uno de sus entrenamientos al Concurso Internacional de Fotografía Deportiva Félix Ordóñez. A finales de junio le comunicaron que había conseguido el galardón, y a Susana le faltó tiempo para compartir la noticia con la protagonista, que se encontraba en el hospital debido a una recaída en su enfermedad. «Teresa, hemos ganado. Dice el jurado que es el premio que mejor representa los valores del deporte. Y yo no conozco a nadie que represente mejor los valores del deporte que tú», le escribió por WhatsApp el 25 de junio. La respuesta llegó desde el móvil de Teresa al día siguiente, pero no era ella quien hablaba. Su hija Lara le contó que acababa de fallecer y cómo, apenas unas horas antes, habían estado leyendo juntas su mensaje: «Fue la última vez que mi madre lloró, y no fue de dolor». 

Conmover y suscitar preguntas son las dos cualidades que, según Susana Girón, debe reunir una buena fotografía. Es lo que persigue con las imágenes de Unlimited Youth, pruebas de una verdad que conquista los podios y que cala, con cada nueva relectura, en el corazón del público. Porque los atletas máster no solo corren rápido, lanzan lejos y saltan alto, sino que son un testimonio vivo del indiscutible valor de los mayores. Teresa y los demás se han ganado a pulso su lugar en el olimpo. 

 

—Valentía. La atleta estadounidense Jeanne Daprano antes de competir en la final de 200 metros lisos, en la categoría de 80-84 años. Ganó la medalla de bronce.

 

—Compañerismo. Adolfo Gutiérrez, «Fito de Cantabria», siempre bebe de una bota de vino antes de competir, dice que es su doping. Su inofensivo bebedizo le infunde vigor antes de salir a pista. Ha sido campeón de España en salto de longitud, triple salto y 60 metros vallas tantas veces que casi ha perdido la cuenta. Sobre el pódium, besa siempre las medallas de oro y se las dedica a su mujer, ya fallecida, con quien comparte el triunfo, las sonrisas y las lágrimas. Cuando enviudó, el deporte le ayudó a salir de la soledad. Recibió pésames desde varios rincones de España porque, como destaca Adolfo, aunque la competencia leal les hace rivales en la carrera, son amigos en la vida.

 

—Pundonor. Jacqueline Zaccaria, de Francia, participó en la prueba de 1500 metros. Estaba lesionada y no pudo terminar la carrera, pero recorrió más de la mitad casi andando y con dolor. Desde la grada no paraban de animarla.

 

—Perseverancia. Giuseppe Ottaviani durante la final de salto de longitud para mayores de 100 años. Saltó 83 cm. Con 95 años seguía recorriendo en coche varias veces por semana los 25 km que separaban su casa en San Hipólito del campo de entrenamiento en Fano.

 

—Determinación. Final de 3000 metros obstáculos en la categoría de más de 80 años. Miles de atletas veteranos participan en competiciones oficiales en todo el mundo. Son uno de los eventos que congregan a un mayor número de deportistas.

 

—Fortaleza. Teresa Liras era especialista en lanzamientos. Tenía tantos años como campeonatos ganados: 67. Su mayor logro deportivo fue la medalla de oro que logró en el Campeonato de Europa Máster de Atletismo de 2005.

 

—Esfuerzo. En el centro de la imagen, Luri Polovshchkov, atleta de Portugal de 75 años, se enfrenta a una carrera de 1.500 metros. Susana Girón plasmó estas competiciones a modo de reportaje, pero también propuso a los participantes posar para fotografías más sofisticadas y les pidió escribir algunos consejos para los atletas más jóvenes.

 

—Inspiración. Último tramo de los cien metros lisos de la categoría de 70 a 75 años en el Campeonato del Mundo Outdoor de 2018, en Málaga. Susana Girón documentó, además de este, otros siete campeonatos —nacionales y extranjeros— en Madrid, Ancona (Italia), Antequera (Málaga), Daegu (Corea del Sur), Elche (Alicante) y Salamanca. Cuatro años de proyecto la han llevado a considerar amigos a muchos de estos atletas máster de las procedencias más variadas. La fotógrafa recuerda con mucho cariño unos cuantos «momentos especiales» de los campeonatos y a sus protagonistas. Además de Teresa Liras, la impresionaron nombres de deportistas valientes y poco conocidos como Valentí Huch o Lilia Monroy.

 

—Amistad. Las atletas procedentes de Letonia Brigita de Coppet y Vera Grinberte celebran la llegada a meta tras competir en la prueba de 10 km marcha atlética. Brigita terminó en el puesto 15 (categoría de 70-74 años) y Vera (categoría de 75-79 años) quedó sexta.

 

—Superación. Este atleta brasileño de 90 años recupera el aliento tras correr 400 metros en 1 minuto 29 segundos y 30 décimas. El récord en esta prueba en competiciones estándar lo batió Wayde van Niekerk, de 24 años, con 43,03 segundos. En modalidad sénior, Charles Allie hizo un tiempo de 57,26 segundos a los 71 años.

 

—Entusiasmo. Joan Purcell, de Australia, celebra su victoria en 10 km marcha, en la categoría de 75 a 79 años, en unos campeonatos mundiales celebrados en Corea del Sur que congregaron a más de seis mil atletas de más de cien países distintos.

 

—Lealtad. Tras finalizar la carrera, un grupo de atletas de la categoría de mayores de 80 años posan abrazados en el estadio de Málaga. En estas competiciones las categorías cambian cada cinco años: empiezan a los 35 y llegan a sobrepasar los 100.

 

—Ilusión. Teresa Liras sostiene la medalla de oro como vencedora de la prueba de lanzamiento de peso en el Campeonato de Atletismo de Madrid en marzo de 2016. Esta fue su última medalla porque falleció a causa de un cáncer tres meses después.

 

—Justicia. Valentí Huch, de 96 años, consigue tres medallas de oro en las modalidades de salto de longitud, triple salto y salto de altura. Falleció dos años después. No tenía reparos en discutir con los jueces cuando le anulaban saltos que él consideraba buenos.

 

—Alegría. Giuseppe Ottaviani se abraza a su hijo Paolo durante su participación en la prueba de salto de longitud. Él le acompañaba a todos los campeonatos para cuidarle y atenderlo.Giuseppe nació en 1916, durante la Primera Guerra Mundial. Fue conductor en el Ejército del Aire durante la Segunda, y recordaba lo cerca que le caían las bombas en Turín. Consciente del privilegio que supone estar vivos, comenzó a hacer deporte a los 70, tras jubilarse de su trabajo como sastre. Ganó 55 títulos italianos para mayores de 95, y ostenta ocho récords del mundo, cuatro europeos y doce italianos para mayores de 100, y cinco medallas de oro en el Campeonato del Mundo de Atletismo Máster de Málaga 2018. Falleció en su hogar en 2020, con 104 años y 60 días. Dejó la estela de su vitalidad expansiva: «Para mí el deporte es vida, alegría. Es también la curiosidad que me conduce a vivir».

 

DÓNDE VER

 

Susana Girón expuso por primera vez Unlimited Youth este año en Zaragoza, entre los meses de enero y abril de 2023, como ganadora del Premio DKV Fotografía con Causa. A comienzos de 2024, su proyecto podrá verse en el Instituto Francés de Madrid y después viajará a Granada, donde se exhibirá en las salas de Caja Rural. 

Desde el 21 de enero de 2023, el cortometraje multimedia está disponible también en Vimeo.