Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 710

50 años de diálogo entre fe y razón

Texto: Chus Cantalapiedra [Com 02] Fotografía: Manuel Castells [Com 87], José Juan Rico Barceló y cedidas

La Facultad de Teología celebró en octubre su medio siglo de historia y prolonga durante este curso la conmemoración. Más de trescientas personas participaron en el aniversario de un centro que cuenta con más de 4 700 graduados y en el que actualmente estudian 237 personas de 34 nacionalidades. Esta efeméride —como asegura su decano, Juan Chapa— «es una llamada a la responsabilidad para continuar sacando adelante este proyecto con las mismas ganas y empeño que los primeros, sabiendo asumir los retos del mundo en que vivimos, para iluminarlos y darles respuesta desde la fe». 


La facultad de Teología se vistió de fiesta durante tres días en octubre. La historia, el rigor en la investigación, el acento en la buena docencia, la internacionalidad del alumnado, la cercanía de los maestros y el espíritu de colaboración se podían palpar, más si cabe, en cada rincón del edificio de las Facultades Eclesiásticas.

La jornada del viernes 6 de octubre marcó el centro de las celebraciones del 50 aniversario, que se iniciaron dos días antes con el XXXV Simposio Internacional de Teología «Teología y Universidad», en el que participó un centenar de expertos. En la apertura del Simposio, el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero, recordó que, para la Universidad, contar con una Facultad de Teología «es un tesoro» y para la Facultad de Teología, una «suerte» disponer de un «entorno universitario multidisciplinar, ya que el diálogo científico con otros colegas siempre genera hallazgos académicos fecundos». Además, destacó que «la Teología no impone, propone, es convincente. La potencia de su ciencia y el interés de las cuestiones de las que habla, al final, acaban mostrándose por sí mismos».

«Confirmación, gratitud y desafío»

Juan Chapa, decano del centro desde 2010, manifiesta su alegría al comprobar cómo en la Universidad de Navarra, que aspira a ser «un lugar de diálogo científico entre los distintos saberes, sin excluir ninguno de ellos, se reconoce el papel de la Facultad de Teología para un diálogo abierto entre fe y razón, ya que ambas se orientan hacia la única verdad y favorecen el verdadero progreso humano». 

Para todo ello, la investigación ha sido una de las piezas clave. De ahí la importancia que siempre se le ha otorgado. Según el decano, «no existe un buen centro universitario ni una buena docencia sin investigación». Los fondos teológicos hablan por sí solos de esta realidad. La Facultad cuenta hasta 2016 con 220 títulos en las diferentes colecciones y acumula más de dos millones y medio de descargas de las publicaciones entre 2010 y 2016.  

Tal y como san Josemaría quería, la Facultad es hoy «una realidad plenamente enraizada en la Universidad, gracias a la labor desarrollada en ella a lo largo de estos cincuenta años», indica Juan Chapa. Desde 1967 han pasado por sus aulas más de 4 700 alumnos y actualmente estudian 237 alumnos de 34 nacionalidades.

El decano describe la celebración, que se extiende a todo este curso, con tres palabras: confirmación, gratitud y desafío. «Confirmación porque un 50 aniversario significa el paso de la etapa fundacional a la de consolidación y madurez. Gratitud a Dios y a todos los que nos han precedido, por lo que la Facultad ha aportado a la Iglesia y al mundo». Asegura, además, que implica un desafío porque esta conmemoración es una llamada a la responsabilidad para continuar sacando adelante este proyecto con las mismas ganas y empeño que los primeros, «sabiendo asumir los retos del mundo en que vivimos, que son muy distintos a los de hace cincuenta años, para iluminarlos y darles respuesta desde la fe»