Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 708

De la idea, a la innovación

Texto Redacción NT / Fotografía Manuel Castells [Com 87]

Catalizadores del emprendimiento. Así se podría definir el trabajo de Gustavo Pego [Tecnun 98 EMBA 06] y David Luquin [PDG IESE 97] en Innovation Factory. Son las manos y el corazón visible de un proyecto que, en realidad, involucra transversalmente a toda la Universidad. Proponen a investigadores, profesores, alumnos y graduados un viaje transformador que les ayudará a convertir sus ideas en empresas.


«Mind the gap» es la frase que desde 1968 avisa a los pasajeros del metro de Londres de la existencia de un hueco entre el andén y el vagón del tren. Desafiando al icono de la cultura británica, David Luquin y Gustavo Pego han hecho de la antítesis su lema de trabajo: «Don’t mind the gap». «No te preocupes por el vacío: nosotros te ayudamos» es el mensaje que lanzan desde Innovation Factory a los alumnos, a los investigadores, a los docentes y a los graduados de la Universidad para que no pierdan el tren del emprendimiento.

Inspirados en el popular mapa del metro londinense, que representa esquemáticamente sus once líneas, los responsables del Centro de Innovación y Emprendimiento —antes conocido como Unidad de Emprendimiento— han diseñado un diagrama con las rutas que conducen desde una idea hasta un modelo de negocio. «Se trata de apoyar los proyectos de estudiantes, profesores e investigadores, y antiguos alumnos y orientarlos hacia el mercado con el fin último de crear en torno a la Universidad empresas innovadoras, así como empleo de calidad», señala el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero.

Este compromiso con el emprendimiento forma parte del Horizonte 2020, que define las líneas estratégicas de la institución para los próximos años. Por este motivo, y siguiendo el modelo de otros centros europeos, la Universidad ha promovido el fondo de inversión «UN I+D+i Technology Transfer» con más de ocho millones y medio de euros. Gestionada por Clave Mayor, esta iniciativa ha atraído, junto con la aportación pública del Instituto de Crédito Oficial (ICO), otros cinco millones de euros de capital privado proveniente de empresas de múltiples sectores industriales: farmacéutico, energía, TICs, aeronáutico, bienes de equipo, alimentario, etc.
Innoprick es la primera empresa que nace de la mano del Centro de Innovación y Emprendimiento. Detrás de esta idea que permite automatizar el diagnóstico de alergias, se encuentra el doctor Gabriel Gastaminza, especialista de la Clínica Universidad de Navarra. «Innoprick es un paradigma de cómo la investigación constituye un factor clave para gestar nuevas iniciativas empresariales», destaca Gustavo Pego.

Precisamente en los laboratorios del Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad germinó Scratchaid, un dispositivo creado por Adrián Vallejo [Bio 14 MIB 15], Marta Román [MIB 15] y Diego Sucunza [Bio 13 MIB 15] que facilita la recuperación de material biológico cultivado en placas de Petri. Al igual que en el caso de Innoprick, el valor de este proyecto no ha pasado inadvertido para Caja Rural de Navarra, «por su componente innovador y su capacidad de generar empleo». Por primera vez, esta entidad bancaria ha otorgado cinco becas (cuarenta mil euros en total) para apoyar los comienzos de estas y otras tres nuevas empresas: Nucaps, WearNumbers e IdiomicsBiotech.

Que estos proyectos lleguen al mercado de manera sólida y consistente, como detalla David Luquin, es fruto de un trabajo minucioso donde todas las piezas deben encajar: investigadores, servicios de apoyo, emprendedores, inversores, competencia, etcétera. Porque emprender supone dar un salto, pero no al vacío. «Cuando se habla de asumir riesgos, disponer de una red ofrece seguridad», comenta Luquin. En la Universidad, la labor de equipos y servicios de apoyo de gran nivel se entreteje con el asesoramiento de treinta mentores y veintidós empresas expertas unidos por un objetivo común: impulsar buenas ideas y convertirlas en realidades.

En este itinerario hacia la innovación, cualquier alumno puede incorporarse a través de una vía rápida. El Innovation Fast Track es un programa de formación práctica para desarrollar competencias emprendedoras. En su primera edición, más de setenta alumnos de siete facultades y escuelas superiores están aprendiendo a emprender.

Como suele decir Alfonso Sánchez-Tabernero al presentar el Horizonte 2020 en distintos foros, la Universidad de Navarra pretende llegar a ser «uno de los mejores lugares del mundo para estudiar y producir ciencia útil para la sociedad». Con el permiso del rector, Gustavo Pego y David Luquin añaden un nuevo término a la aspiración institucional: «Queremos que la Universidad sea el mejor lugar para emprender». Si tienes una idea, no lo dudes: súbete al tren de Innovation Factory en la próxima estación.