Revista cultural y de cuestiones actuales
Número 711

Un sistema que permite castigar la corrupción


La recién elegida Cámara de los Comunes supone la mayor renovación de parlamentarios de la historia, con 232 nuevos diputados. El escándalo de los gastos parlamentarios del último año ha pasado factura. El sistema electoral británico permite castigar a los implicados en casos de corrupción porque deben ganarse personalmente el puesto en su distrito. Cerca de 150 diputados acusados de gastos indebidos no se presentaron a la renovación de sus escaños. De los que lo intentaron, ninguno salió reelegido. Entre ellos había ex ministros laboristas como Jaqui Smith (Interior) o Ann Keen (Salud).

De los 650 escaños, los conservadores tendrán 307 diputados que, sumados a los 57 liberal-demócratas, darán una cómoda mayoría de 363 diputados al primer gobierno de coalición británico desde la Segunda Guerra Mundial. Frente a ellos se sentarán los 258 diputados laboristas y los 28 parlamentarios de los otros pequeños partidos, en su mayoría formaciones regionales, y el primer representante del partido verde. Las mujeres establecen un récord en esta legislatura, con 143 diputadas, de las cuales sólo cuatro están representadas en el Gobierno. Destaca la presencia por primera vez en la historia de tres mujeres musulmanas, que prestaron juramento a la reina sobre el Corán.