Los productos ultraprocesados rebasan hoy más del 50% de la dieta en países como EE. UU. o el Reino Unido. En España, donde su consumo se ha triplicado en las tres últimas décadas, esa cifra ronda el 33% en adultos y alcanza el 40% en niños. Se agolpan las evidencias científicas sobre cómo estos alimentos —si se pueden llamar así— impactan en el cuerpo, en el cerebro y en el planeta.


















